Lunes Santo, de Semana Santa, Jesús de Nazareth demuestra que es el Hijo de Dios y el encomendado a la misión de ser entregado para la Pasión y Muerte.
El Lunes Santo simboliza a Jesucristo y llegando al Templo de Jerusalén para presentarse ante Dios para orar y pedirle la fuerza del Espíritu Santo para cumplir el mandamiento del Padre y después se dirige al Monte de los Olivos en Betania a 2 kilometros de distancia para reunirse con Lázaro, el mejor amigo en la Fe.

No hay comentarios:
Publicar un comentario