Esta situación, según el presidente, refleja nuestra irresponsabilidad colectiva al permitir la extinción de diversas formas de vida, incluida la nuestra, en un proceso que avanza de manera acelerada. Subrayó que el rumbo que hemos tomado es alarmante y que nuestros hijos y nietos enfrentarán un futuro mucho más difícil si no tomamos medidas urgentes.
Es imperativo que tomemos conciencia de la interconexión entre nuestras acciones y la salud del planeta. La crisis climática es un desafío que requiere un esfuerzo colectivo y decidido, no solo de los gobiernos, sino de cada uno de nosotros. La protección de la Amazonía y de todos los ecosistemas es esencial para asegurar un futuro sostenible. Debemos actuar con responsabilidad y urgencia, pues las decisiones que tomemos hoy definirán el legado que dejaremos a las generaciones venideras. La historia nos está observando, y es momento de ser los guardianes de nuestro hogar.


















































